Málaga, La Malagueta y los boquerones.
- Archivado en: Artículos
- Fecha: Jul 2,2009
Varias cosas definen el por qué, Málaga, la capital de provincia homónima, en la Comunidad Autónoma de Andalucía, España, es, por excelencia, la principal representante de la Costa del Sol.
Comenzaremos por la plaza de toros, ya que estamos en plena temporada taurina, y eso es importante. La Malagueta, así se llama, recibe el apelativo por la zona en la que se asienta. Mirando hacia la salida del sol, junto al paseo de Reding, vive tardes gloriosas de faenas inolvidables. Otras, como este mundo del toro suele actuar, no tanto.
Pero en la vida nada es de un solo color, y para eso Málaga exhibe su plaza construida en 1874, inaugurada en Junio de 1876, con toros de Murube, lidiados por Manuel Rodríguez “Desperdicios”, Antonio Carmona “Gordito” y Rafael Molina, el gran “Lagartijo”.
Y, para ser peculiar del todo, como ustedes podrán observar en esta imagen muchos de sus vecinos no pagan la entrada. Solo es necesario de proveerse de unos buenos prismáticos, y todo pasa a la terraza o al salón, sin más.
Muy cerquita del puerto, como pueden ver en esta panorámica, que si la aumentan, podrán distinguir –casi- a los conductores de los vehículos.
Otra de las particularidades malagueñas, son sus boquerones. Los boquerones victorianos, que brillan como la plata bien bruñida, y saben a maravilla de los mares.
Delicioso regalo al ojo humano, y sabrosísimo deleite al paladar, proceden del Rincón de la Victoria, municipio de la Axarquía, ubicado en el área metropolitana de Málaga. Que por cuestiones de la población masiva, se ha convertido en una “ciudad dormitorio” a pesar que conserva aún su carácter marinero.
Allí se encuentra el Castillo de Bezmiliana que es una fortaleza des siglo XVIII utilizado en la actualidad para exposiciones y otras actividades culturales. Construido por mandato de Carlos III, con el objetivo de proteger la zona del peligro de los piratas ingleses. (¿Quién dijo que los ingleses ganaron todo en buena lid?)
Málaga es una ciudad costera y turística por derecho propio, y la capital de toda la costa que recibe el nombre de Costa del Sol, y no por capricho de unos cuantos. Ya quedan detallados algunos de sus pormenores –todos no cabrían aquí- lo que hacen de esta ciudad, situada a poco más de 100 kilómetros del Estrecho de Gibraltar, fuera en su tiempo capital del propio reino.
Ciudad confederada del Imperio Romano y una próspera medina andalusí, que hoy cuenta con el medio de transporte terrestre más avanzado de nuestro país, el AVE, y una infraestructura de acceso moderna y generosa.
Su Semana Santa ya es archiconocida y famosa, y la festividad de Nuestra Señora del Carmen que se celebra el 16 de este mes, Julio, que, como en todos los lugares marítimos pasean a su virgen por tierra y por mar, son las principales festividades que podemos resaltar, además de muchas otras.
Como artesanía tiene el capítulo del cuero, esparto o palma; los bordados y las castañuelas, además de un astillero que se conoce por Astilleros Nereo.
Su cocina tiene mucho de parte en la visita a esta bellísima y noble ciudad, pues añadido a la dieta mediterránea, tiene sus especialidades en los boquerones fritos, que ya nombramos antes, los salmonetes y los jureles. Y los vinos, que todos conocen el vino Málaga, es debido a sus dulces uvas que dieron la denominación de origen “vino Málaga”.
No existen excusas para obviar un viaje a Málaga. Y les digo más: este servidor que les escribe, en un breve, muy breve tiempo, estará en condiciones de contarles algo más de aquellos terrenos, pues pienso hacer mis vacaciones por allí.


























Deja un Comentario